lunes, 12 de julio de 2010

Flashback



¿Dónde estoy? ¿Q ha pasado?- Pensé para mi. Me toqué la cabeza. Sangraba y el mundo parecía del revés.

Estaba comiendo asfalto y lo último que recordaba era mi mente en blanco con un montón de imágenes de mi vida pasando a toda velocidad. ¿Pero cuánto tiempo había estado así?
La respuesta era: poco. Me bastó girar la cabeza levemente hacia mi derecha para encontrarme con una mole de hierro tumbada a escasos centímetros de mi.
Recapitulé rápidamente:  Todo el mundo gritaba huyendo entre mucho barullo. Algo vencía hacia mi. Corrí. Delante de un mío había un niño pequeño. ¡Corre! le grité y le empuje hacia un lado. Me hizo tropezar y/o algo me dio por detrás no sé y caí quedándose todo en blanco. Ahora no sabía muy bien si reírme, llorar, gritar o qué. Opté por gritar.

-¡AAAAAAAHHHHHH!¡ QUE ALGUIEN ME AYUDE!
- Tranquila, no grites- dijo alguien recogiéndome del suelo.
- ¡Se me ha caído un puto semáforo en la cabeza, no es como para quedarse tranquila!
- Estás bien, estás bien.

Recuerdo que un amable hombre de color que venía con las bolsas de la compra que identificándose como médico, corrió a mi lado y me examinó hasta que vino el SAMU. Una vez pasado el susto, el estado de shock me envolvió como en una nube y casi no entendía la preocupación de la gente. Me encontraba con la auxiliar haciéndome las curas sentada en la ambulancia, embadurnándome la cabeza y blusa con betadine-más la blusa que la cabeza he de decir- y sujetándome el hombro dolorido, cuando vi a mi vecina, que venía conmigo y de la cual me había olvidado, mirarme y comenzar a llorar. Le dije que me encontraba bien aunque creo que no se lo creyó. Lo sentí por ella, por la preocupación de su abuela y por mi camisa embadurnada de betadine. También lamenté un pendiente de aro de lapizlázuli que se me perdió y un reloj con tintín dentro de la esfera, que mi primo favorito había conseguido para mí en una máquina recreativa, que se me rompió.

Algunos de los compañeras y vecinas de toda la vida corrieron a mi casa a avisar del accidente. La chica que me cuidaba llegó y se vino conmigo en la ambulancia ocultando su cara de preocupación y contándome chistes para eludir la situación.

Llegué al hospital, y me hicieron pruebas radiográficas mientras que mi niñera llamaba a mi madre. Mientras esperábamos el diagnóstico y a que mi madre nos recogiera, me pasé el rato jugando morbosamente a hacer carreras con la silla de ruedas, usando mi brazo sano contra una enfermera a lo largo de un despejado pasillo del hospital, pero lo que más molaba era dar giros con la silla y derrapar.

Cuando por fin llegó mi madre y me senté en el taxi. Me derrumbé y por fin lloré.

No hacía mucho que mis padres me habían dado las llaves de casa porque ya era lo suficiente mayor como para ir y venir sola al colegio, y aquel era el primer día que yo era encargada de llevar a mi vecina, dos años menor que yo hasta su casa. Estábamos esperando en el semáforo un grupo grande de gente, cuando un autobus verde de gusano había girado con mala maniobra haciendo que la parte posterior se metiese dentro de la acera y chocara contra el semáforo de pié que esperábamos que se pusiera en verde para poder pasar.

Me contaron a posteriori que el conductor se quiso dar a la fuga y que muchos peatones tuvieron que salir detrás de él. El susodicho no me llamó para conocer mi estado hasta unas semanas después cuando se enteró que le denuncié. Según me dijeron había habido un gran revuelo en el colegio, incluso se rumoreaba que se me habían esparcido los sesos por la acera y que me los tuvieron que volver a meter. Lo divertido de este comentario es que procedía de una muy imaginativa profesora de matemáticas al parecer.  

miércoles, 7 de julio de 2010

Far


¡¡¡¡QUE ME VOYYYYY!!!!
Me voy por un més. De hecho a estas horas estaré tomando un avión para Cleveland, Ohio.
Tengo curiosidad por lo que me depara este més, puede ser un aburrimiento absoluto o puede que me pasen anecdotas geniales, me pierda en la isla de Lost o algo similar, que luego escriba por aqui...¡Vete tú a saber! Es lo que tiene el futuro inmediato que te llena de mariposas el estómago.
No sé si tendré internet allí donde voy, asique las entradas están programadas los lunes, quizá no os postee pero es porque no podré, salvo que encuentre el modo, pero me encantaría que si os pasais dejaseis un coment para luego a la vuelta leerlos.
Pasadlo bien y deseadme suerte!